¿QUIÉN SOY?
Doctoranda. Profesora. Investigadora. Mujer. Madre. Teniendo en cuenta que el orden de los factores sí altera el producto y recordando siempre que los últimos serán los primeros. Por lo tanto, mi ser abarca dos ámbitos totalmente diferentes pero necesarios: la universidad y mi familia. Entendiendo como “mi ser”, mi energía, tiempo, ilusión y sentido de mi existencia.
Siempre me ha gustado leer y escribir. Dibujar y pintar, nunca. Por eso, leo sobre derecho constitucional e intento escribir sobre ello. Pero también sobre educación, a veces. Y en esto último tienen que ver mucho mis hijos. Me parecía imposible hacer un blog sobre mi ser-docente sin mencionar mi ser-madre. La docencia siempre me ha atraído, supongo que por los excelentes profesores que, aunque pudiéndolos contar con una sola mano, han marcado mi vida, de una forma u otra. Pero ser madre me ha hecho ser consciente de la simultánea pequeñez y grandeza de cada persona: única, diferente, con una historia particular, ilusiones y metas por alcanzar.
La primera vez que impartí una asignatura, recuerdo un día durante una clase que les dejé 10 minutos para que leyeran una sentencia que (oh, qué raro), nadie había leído previamente. Tenía delante de mí a unos 50 estudiantes, la mayoría de ellos de 18 años. Y empecé a pensar sobre qué habría detrás de esas 50 miradas… Sin duda, 50 historias de sufrimientos, alegrías e ilusiones patentes o escondidas.
Nunca imaginé que llegaría a tener tal responsabilidad. La responsabilidad de marcar las vidas de tantos estudiantes que pasarán por delante de mí, para bien o para mal. Sin duda, para mí es todo un reto ser profesora. Creo que nunca llegaré a estar preparada para ello, pues el “buen docente” no nació siéndolo, sino que creció intentándolo y, si lo fue, solo en su recuerdo.
Con este máster de docencia universitaria que apenas acabo de empezar, mi único objetivo es aprender cómo intentar ser una buena docente. Sé que no hallaré dicha respuesta. Porque no hay fórmula mágica ni matemática ni constitucional que pueda explicarlo.
Antes de acabar, no puedo dejar de mencionar a mi quinto hijo, cuya gestación está llegando a su fin: la tesis doctoral. Democracia, participación ciudadana, democracia directa, consultas populares, nivel autonómico, referéndum, iniciativas populares, democracia participativa, nivel regional. Son quizás los términos más repetidos en mi tesis. Algún día retomaré viejos temas sobre derechos fundamentales que acaricié mientras estudiaba. Derecho a la vida. Objeción de conciencia. Libertad religiosa. Pero esto ya es otro cantar.
